Si no has visto el final de LOST no sigas leyendo.

Ahora que ya es público y notorio el final de Lost, y después de volver a ver doblado la sesión final voy a puntualizar mi opinión sobre el final de la serie más controvertida, odiada y amada de la televisión.
Como sabréis a través de mi Twitter mostré mi desacuerdo con la resolución de la trama. Y de repente me he encontrado “al otro lado” de los seguidores de Lost, esos que no comulgan al 100% con la resolución de la historia y por lo tanto no somos dignos de ser “losties”. Lo frase más habitual que he oído estos días es “lo que pasa es no has entendido nada”. Pues siento decir que sí, he entendido el final, es más, me parece un doble capítulo soberbio con momentos muy emocionantes y con un montaje que a buen seguro será premiado. He entendido que la “vida paralela” que hemos visto durante toda esta última temporada, es una especie de limbo donde las almas de estos personajes atormentados han montado un mundo feliz a la espera de reencontrarse todos para avanzar hacia al cielo que se han ganado (vivir juntos, morir solos). He entendido que lo que pasó en la isla pasó, que fue la mejor etapa de sus vidas y que todos murieron antes o después. Que lo importante eran los personajes no los enigmas. Todo eso lo he entendido.
También he entendido que los creadores y guionistas de Lost tenían muy claro el final desde el principio. La secuencia donde nos recuerdan como Jack y Kate descubren los cuerpos de la madre y el hermano de Jacob en las cuevas así lo demuestra. Para entonces aún creía que nos resolverían algún misterio. Pero los guionistas no paraban de enviarnos señales que todo era cuestión de fe. Nombres bíblicos, rituales de iniciación, bautismos, comunión… De hecho todo desde un inicio es cuestión de fe: El humo, los osos, la escotilla, los números, las idas y venidas en el tiempo,… ¡Todo es cuestión de fe! Pero me cuesta creer que tan sólo fuera eso.
Si todo fuera una cuestión de fe, ¿ a qué vienen a cuento tantos elementos que han formado un parte importante de la trama? Pues seguramente a la ida de pelota de los guionistas. Si tu cuando haces una biblia de una serie (el texto sagrado de los creadores) donde se refleja un final que lo justifica todo y sabes que tienes que escribir más de 150 capítulos pues “Ancha es Castilla”. Si a eso le sumas la dimensión que ha cogido la serie en Internet y las teorías que ha llegado a generar pues todavía más motivo para liarla aún más. Debo decir que bendita ida de olla. Ha servido como mínimo para entretenernos durante 6 años y flipar más que los guionistas resolviendo tramas imposibles de resolver y para ofrecernos capítulos que ha sido una auténtica delicia como el laureado “La constante”.
Seguro que os estaréis preguntando de donde surge mi cabreo con la resolución de la trama si he entendido lo que ha pasado. Pues sencillamente porque los creadores de la serie han hecho justamente lo que dijeron que no harían. JJ Abrams aseguró por activa y por pasiva que no estaban muertos, que no estaban ni en el limbo ni en el purgatorio. Si ya sé que el limbo era solamente en la vida paralela y que están muertos en ese momento aunque no existe ni el ahora ni el aquí tal como se encarga de recordar el padre de Jack. Pero están en el limbo y están muertos y JJ tenía muy claro eso desde el inicio de los tiempos. Además, puestos a ser quisquillosos les quedaron cabos sueltos y no me refiero a los enigmas. El diálogo entre Desmond y Jack justo antes de entrar en la cueva de la luz es confuso. No queda claro si Desmond viene del limbo, si ya está muerto o son alucinaciones de tanto electromagnetismo que lleva en el cuerpo. Un buen intento para unir las dos realidades. Tampoco se entiende que esperen a que Jack se muera para irse todos juntos, cuando otros personajes aún están vivos. Pero claro de que sirve hacerse todas esas preguntas cuando todo era cuestión de fe.
Por eso me ha decepcionado la resolución. Porque siempre me ha parecido que el imaginario americano recurre con facilidad al limbo o a una idea del cielo idílica. Hemos visto series y películas con mucho menos presupuesto que han utilizado ese recurso cuando los guionistas ya no sabían como resolver algo. El otro día en el Twitter comparé a Lost con “Autopista hacia el cielo”, creo que hubiera sido más acertado compararlo con “Walker, Texas Ranger”. En esa serie protagonizada por Chuck Norris, cuando el agente Walker ya no sabía como acabar con los malos, el cielo se nublaba, el sol desaparecía, el viento arreciaba y entonces un rallo iluminaba el cielo y Norris conseguía reducirlos. Todo era cuestión de fe. La justificación final de Lost ha sido una ampliación revisada, mejorada y más sofisticada de ese imaginario celestial americano.
Aún así sigo creyendo que Lost es la mejor serie que he seguido en mucho tiempo, que han creado una manera de hacer televisión pensada para un público que devora contenidos por Internet. Que hay un antes y un después. Que nadie ha sacado más partido a una idea tan sencilla como lo han hecho en Lost. Y sobre todo ha valido la pena para descubrir unos actores formidables que han acompañado mis más complicadas elucubraciones sobre unos enigmas que el lunes pasado murieron con Jack.
Por todo esto aún me sigo considerando de la congregación de los legionarios de Perdidos. Es una cuestión de fe.



Fresh From Twitter « jotajota.net 23:33 on 30 Mayo 2010 Enlace permanente
[...] opinión sobre el final de #lost http://www.jotajota.net/sor-perdido-al-final-todo-era-cuestion-de-fe/ @elPiter currando, paso sobre las 6 para ver 70m tampoco hace falta mucho rato @elPiter fotos [...]