
C/Mallorca BCN
Nunca he tenido un comercio y por lo tanto nunca he tenido una persiana. Pero me tocaría mucho la moral ver como alrededor de los cierres se van acumulando pegatinas de cerrajeros. Creo que si algún día los necesitara, nunca llamaría a uno de los miles que se anuncian en mi persiana. El trabajo que debe dar sacar todas esos anuncios en miniatura, el día que se vuelve a pintar la sufrida persiana.




Viernes, Octubre 2nd, 2009, 10:00 | 



2 Octubre 2009 at 13:52
Buen post!
Yo también he sufrido el sindrome hogarin al ver las decenas de pegatinas en mi portero automático y pensar a ver como se lo tienen que montar para irlas despegando.
No sé a quien se le ocurriria en pegamarketing….
2 Octubre 2009 at 18:14
Ya ves, justo el otro día, al pasar por una persiana de Poble Nou pensé lo mismo. Casi se podría decir que es un acto de vandalismo.
Trackbacks
2 Octubre 2009 at 10:25